La Lengua de Signos Catalana

La lengua de signos catalana se utiliza en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Cataluña. Al igual que ocurre con otros idiomas, la lengua de signos catalana experimenta procesos de cambio y se ve influida por factores políticos, sociales, culturales, económicos. Pero sobre todo, la lengua de signos catalana es una lengua viva, utilizada por personas con sentimientos de identidad y pertenencia a la comunidad sorda de esta tierra.

La lengua de signos catalana cuenta con unas 25.000 personas usuarias, de las que 12.000 son personas sordas. El resto son personas oyentes que, por distintas razones, han optado por aprender y usar esta lengua.

En este sentido hay que destacar el creciente número de personas oyentes que, sin tener relación alguna con el colectivo de personas sordas, están apostando por aprender la lengua de signos catalana. Esta tendencia tiene su origen en la expansión que se está detectando en los últimos años dentro de entidades, empresas, universidades y en distintos ámbitos de la vida pública catalana.