Zaragoza, 26,27 y 28 de septiembre de 2002
El III Congreso viene marcado por una profunda revisión de la entidad. Las dos grandes cuestiones sobre las que se reflexiona son: la necesidad de revisar la estructura organizativa de la CNSE, ya que la entidad había crecido considerablemente y precisaba de un trabajo en red y descentralizado que otorgara el máximo protagonismo a las asociaciones. Por otra parte, estaba el estudio de los grandes retos políticos que había que afrontar en esta etapa, tales como la planificación lingüística de la lengua de signos, la proliferación de nuevas prácticas médicas aplicadas a las personas sordas o las necesidades específicas de los diversos sectores de la comunidad sorda.