A  A  A
 
 
Inicio  La CNSE analiza la situación de la infancia sorda en España en el marco de trabajo del Comité de Derechos para la Infancia
Compartir en:
La experta en familias y educación de la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), Mª Aránzazu Díez, participó la tarde de ayer en un evento organizado por la Federación Mundial de Personas Sordas (WFD) en el marco de la 77ª Sesión del Comité de Derechos para la Infancia. Durante este encuentro, que periódicamente organiza la ONU en Ginebra para valorar el progreso que cada país va alcanzado  en la implementación de la Convención sobre los Derechos del Niño y sus protocolos facultativos, España ha sido uno de los países examinados. Dentro de su trabajo de análisis, el Comité tiene en cuenta asimismo, las aportaciones de ONG y otros actores no estatales, motivo por el cual la WFD ha invitado a la CNSE para que exponga la situación de la infancia sorda en nuestro país.

A lo largo de su intervención, Mª Aránzazu Díez, estuvo acompañada del Colin Allen, presidente de la WFD, y Krister Schönström, de la Universidad de Estocolmo, señaló que “si bien la Ley 27/2007 contempla varias cuestiones sobre familias y educación, queda pendiente desarrollar un marco normativo sobre la incorporación de la lengua de signos tanto en el ámbito de los servicios de atención temprana como en los centros educativos, así como otras medidas que faciliten, por un lado, el uso de la lengua de signos como lengua vehicular y, por otro, determinen aquellos centros educativos en que su aprendizaje y uso sea posible”.

Atención temprana

Díez explicó que la realidad de la atención temprana en nuestro país para la infancia sorda y sus familias es la de una “irregular, escasa y desigual implantación”, y que en lo que respecta a la inclusión de la lengua de signos española o catalana se vive “un desconocimiento e incluso rechazo de los profesionales a la incorporación de la misma en la atención temprana”.

Una cuestión que calificó como “grave vulneración a los derechos más básicos de salud y desarrollo pleno y armonioso de la población sorda” y que según afirmó, “podría paliarse con la aprobación de una Ley Orgánica de universalización de la Atención Temprana y el Apoyo al Desarrollo Infantil fundamentada jurídicamente en las Convenciones Internacionales de la Infancia y de los Derechos de las Personas con Discapacidad, y que contemple la perspectiva bilingüe-bicultural de las personas sordas en la intervención con la infancia sorda y las familias”.

Asimismo, solicitó que se diseñen y establezcan las bases para la puesta en marcha de un Sistema de servicios, apoyos y protocolos de actuación integral y coordinada en Atención Temprana y Apoyo al Desarrollo Infantil que incorpore la perspectiva bilingüe-bicultural de las personas sordas y con un compromiso presupuestario efectivo por parte del Estado y las Comunidades Autónomas.
 
Educación

En lo que se refiere a la situación de la enseñanza de la lengua de signos entre la infancia sorda, Mª Aránzazu Díez denunció  la escasez de centros escolares que incluyen esta lengua en sus currículos y su desigual distribución en el territorio español. “La oferta del modelo educativo bilingüe-bicultural es muy dispar y preocupa la desequilibrada distribución territorial de estos programas educativos, en tanto en cuanto se incrementan las desigualdades en lugar de promover el derecho de las familias a elegir, o de fomentar un mayor acceso a la educación y un trato más equitativo”, comentó.

Por otro lado, recordó que desde el año 1993, la CNSE tiene firmado un convenio de colaboración con el actual Ministerio de Educación, Cultura y Deporte con el objetivo de dotar de recursos al profesorado de centros bilingües mediante la elaboración de recursos didácticos y curriculares, algo que “no deja de ser, aunque necesario, insuficiente”. A esta situación, según aclaró Mª Aránzazu Díez, hay que sumar que “la dotación de intérpretes de lengua de signos es muy desigual dependiendo de cada etapa educativa y territorio, lo que provoca que todos los años numerosos alumnos sordos comiencen el curso sin contar con intérpretes”. Para Díez, la solución pasaría por “potenciar la creación de una red de centros con programas educativos bilingües-biculturales en lengua de signos y garantizar la formación continua de los profesionales que trabajan con la infancia, la juventud sorda y las familias teniendo en cuenta la perspectiva de las personas sordas”.

Para concluir, la experta en atención a familias y educación de la CNSE solicitó a las  instituciones públicas, tanto de ámbito estatal como autonómico, que se comprometan con el derecho de la infancia sorda a recibir una atención integral calidad, próxima y gratuita que incluya la lengua de signos. “Todos tenemos una gran responsabilidad. Estamos formando a ciudadanos y ciudadanas. Y como sociedad, tenemos la obligación de educar a niñas y niños sordos felices, sumando recursos y apoyos y no restando”.



CNSE © 2013
Siguenos en:
C/ Islas Aleutianas 28
28035 Madrid
Tlf. 91 356 58 32
Fax. 91 355 43 36
cnse@cnse.es
Inicio | CNSE | En que trabajamos | Personas Sordas | Lengua de signos | Contacto